domingo, 1 de junio de 2008

La amistad




La amistad:
Un día encontré la amistad,
en un rinconcito escondida,
lloraba de pena…
Pues estaba triste,
se le rompió lo que tanto quería,
ser amiga del mundo,
compartir los deseos de todos
y cubrir el corazón de la gente,
con velos de seda fina
y abrazos bordados,
con hilos de besos
y encajes de caricias.
Amistad no te sientas triste,
pues mi alma rompes,
no quiero escuchar tu llanto
y si tu sonrisa alegre de niña,
se fuerte y crece,
enséñanos a florecer,
como las flores bellas
del jardín del edén.
No pongas la enemistad en tus manos,
se mi amiga
y reparte conmigo alegrías,
como copos de estrellas blancas,
para que la vida sea luz
y el sentimiento puro.

F. Rubio