domingo, 8 de junio de 2008

Mi ángel...Mi mujer.

Mi ángel...Mi mujer.
Andaba perdido en la bruma del camino
sin sentido de la vida
y como un ángel apareció ella,
la luz que guía mi barco para que no encalle
en las arenas del olvido.
Ella es el faro de ternura que me alumbra
y la pena arranco de mí ser,
para poner velas a mi playa de amargura
y convertirla en el coral rojo del amor.
Ella es el viento que me empuja a navegar
y me ayuda a levar anclas,
poniendo rumbo a la costa de su piel.
Ella es la línea que me marca el horizonte
de su mirada cuando despierto cada amanecer,
como la quiero,
sin ella moriría perdido otra vez ,
en la niebla de la noche más negra.
Por eso es ella, siempre ella,
Mi ángel… Mi mujer.
F. Rubio
A mi esposa que la quiero.