martes, 2 de marzo de 2010

A Salamanca y al Tormes:




A Salamanca y al Tormes:

Bancadas de piedra cortando
la cabellera del río, peinan
arcos de historia y leyendas.
Caminos de adoquines negros
entre dos puertas abiertas,
paseos de enamorados
bajo farolas postmodernas.
Enciende el espejo la noche,
donde la luna baila sola.
Arte romano del río Tormes,
puente rendido al lazarillo
que canta a la lavandera
arrodillando la quebrada.
Mientras el peregrino pasa
dejando su huella impregnada
en la vía de la plata.
Puerta del río de Salamanca
que sus torreones abrazan
donde Fray Luis de León
Alzó muros de poesía,
y Espronceda sembró la orilla
de eternos amores cautivos.
Donde los pintores sueñan
que su catedral es el cielo,
y su río el camino lácteo
del universo salmantino.


F. Rubio (c)