
Los celos del mar, la luna y la noche:
Cuando las olas recogen sus rizos
y dejan vacías las huellas de la arena,
gimen las rocas ruborizadas
observando las embestidas de la noche
que cabalga sobre la luna desnuda.
El aire silba notas de violines
y el horizonte…
corta como el filo de una espada,
el reflejo refulgente del mar enamorado.
Desprendiéndose de las intimidades celestiales,
las estrellas una a una van cayendo
sobre el rojo lecho de coral tejido
por los besos silenciosos de la noche.
Y al despertar el alba,
la luna abandona los abrazos nocturnos
dejando corazones dibujados en la playa,
y el mar, embravecido por los celos,
con sus olas los va borrando.
F. Rubio
Hacia que no pasaba francisco, esra mañana me alegro de haber llegado y disfrutado tus versos poeta
ResponderSuprimirUn abrazo
Stella
Gracias querida Stella, un abrazo cielo.
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