lunes, 26 de mayo de 2008

Triste esta la tarde:



Triste esta la tarde


Triste está la tarde,
empieza a oscurecer,
gris se pone el cielo
y gris mi corazón.

Contemplo por la ventana
la gente pasar con prisa,
nadie se mira...
Nadie se para,
qué triste está la tarde,
qué triste mi corazón.

Como extraños en una estación,
sentados en el mismo banco,
sin mirarse el uno al otro,
así me siento esta tarde.

Solo,
esperando que pase el tren de la soledad,
para sentarme
en el vagón de la tristeza,
y mirar a los que nos van dejando
en cada estación.

Qué triste está la tarde,
qué triste mi corazón.

Son estaciones
como el camino de la vida,
-estaciones-
como días de soledad.

Se sientan,
pasajeros que no conoces,
pero hacen el camino
junto a mí.

Luego se bajan
en algún momento de tu vida
y vuelves a sentir la soledad,
triste está la tarde
y el cielo gris
qué triste está mi corazón.


F, Rubio