jueves, 18 de abril de 2019
El amor eterno, el amor duele
martes, 16 de abril de 2019
Este marzo no es mi marzo.
lunes, 15 de abril de 2019
A escondidas del sol.
Siento voces… dulces voces en el cielo,
El dolor del sueño sin ti. -
miércoles, 3 de abril de 2019
Amándonos sorbo a sorbo. -
(A mi Amor)
F. Rubio ©
martes, 2 de abril de 2019
Somos eso que no queremos. -
Somos eso que no queremos. -
Somos caras anónimas,
máscaras difuminadas,
en busca de las sombras
enamoradas de lo que se fue,
Enredadas en el pasado del
tiempo,
perdidos entre el ayer y
las manecillas del olvido.
Empezamos una copa
y acabamos con la botella,
Apoyados en la barra de un bar.
Casi embriagados,
no vimos el mensaje
que dentro llevaba.
Somos muescas en culatas y
huesos rotos,
sencillas marcas en cruces de
piedra.
Polvo inocuo formando caminos
que se filtra entre raíces
y grietas en los secarrales.
Somos vanidades con traje
apolillándonos en el fondo de un
armario,
y cada noche,
desanclamos las miradas
para acariciar sombras chinescas
en infértiles pantallas.
Somos náufragos perdidos
en mares de aburrimiento
y vagamos por calles
de asfaltos desiertos
dilatando la vida,
quemando silencios.
Somos cascos vacíos,
sin eco ni sonido, sin voz, ni
oído,
huecos sordos
en el rastro del viento.
hojas que cayeron hace milenios,
y no han servido de simiente
para el olivo,
ni de abono para el sarmiento.
Somos pólvora mojada,
somos balas sin plomo.
La extinción de un contrato
que ni siquiera firmamos,
Somos caras anónimas,
que a veces nos cruzamos,
Somos eso que no queremos.
Somos eso que no queremos. -
F. Rubio. ©
domingo, 24 de marzo de 2019
En el sueño. -
He salido de la oscuridad
domingo, 30 de septiembre de 2018
Y si hablo de no sé qué vida:
¡Hoy!
Sentado en mi viejo
sillón de piel ya reseca,
Deslucido por el paso del tiempo.
Pienso en los días que he pasado
con la espalda pegada a sus huesos…
a mis huesos.
Con los bolsillos vacíos de ilusión,
lejanos de vida,...
de vientos,
de abrigo y de luz.
Me entran ganas de gritar,
pero no tengo fuerzas para
seguir alzando la voz.
No quedan apenas
cimientos donde apoyarme
para reposar las heridas causadas
por las esquirlas de metrallas,
ocultas en las miradas.
Es imposible,
aunque espero que alguien se apiade
de los pasos torcidos de mis zapatos,
los que han forjado
la línea curva de mi columna
y me hacen mirar las piedras
en las que tropezaba,
sin pensar si me las volvería a encontrar,
algún otro día.
He visto estelas doradas en el cielo,
al alzar la mirada me hacían creer
en el buen camino,
y luego...
nubes ennegrecidas,
que presagiaban dolor.
Cuantas noches rezando en la ventana,
esperando que el día siguiente
fuera más liviano,
más dulce.
Y cuando amanece…
sigue con el cielo oscurecido.
Las manos encogidas,
con la espalda encorvada
y el rostro decaído,
esperando alguna palabra amable,
pero solo estoy yo,
y el silencio en la ventana.
De vez en cuando
alguna ráfaga de soledad
viene a saludarme...
la dejo pasar a mi lado,
le doy cobijo,
y la invito a sentarse
en el decrépito sillón.
Luego hablo de no sé qué dios,
de no sé qué vida,
hasta que unos sorbos de bourbon
me hacen dormitar,
y una difusa bruma ilumina sueños
que jamás se cumplieron;
Pero que siguen intactos en mi cabeza,
agarrados como alfileres
clavados en mechones de mis canas,
que fenecieron en reflejos
sobre espejos agrietados.
La piel erizada
y el vello de punta,
signos de guerra entre
pensamiento y pasado.
Unas carreras y gritos de fondo,
está bajando el telón
mi obra se va acabando.
Me voy quedando solo,
con mi sombra
y mi sillón.
F. Rubio (c)
viernes, 18 de mayo de 2018
Mañana cuando amanezca.
Hoy he despertado sintiendo que se me fue el pasado
pensaré como enterrar las heridas.
domingo, 15 de octubre de 2017
A ti Picapedrero. – (Papa Quico)
(A mi abuelo Francisco Rodríguez, con la mano en el corazón)






